Hoy en día son muchas las familias españolas que están pasando por apuros económicos y no tienen los suficientes recursos para hacer frente a las diferentes cuotas de su préstamo personal (ya sea el caso de gastos de hipotecas, tarjetas de crédito, facturas, otros créditos, embargo de bienes). Por dicha razón, y para cubrir los mencionados gastos familiares, (eso sin olvidarnos de la tasa de paro que tenemos que cada vez va aumentando) recurren a la reunificación de deudas o agrupación de préstamos. Es muy importante y necesario llevarlo a cabo para la nueva situación financiera familiar.
En ella todos los créditos que se tengan se transformarían en un único préstamo el cual se reduciría a una única cuota mensual durante un tiempo determinado. De esta manera, se tiene un plazo mayor para el abono y un tipo de interés más bajo que el de los créditos fáciles o préstamos personales, lo cual será más fácil y más adaptable a dichos ingresos familiares.
Existe una ventaja de este servicio financiero es la de la disposición de dinero extra pagando una cuota más baja. El ahorro que tiene este tipo de reunificaciones es cambiar los compromisos de corto plazo por deudas a largo plazo. Si la deuda durara años…los gastos serían menores. Antes de empezar con el compromiso y la obligación de reagrupar los créditos e ir abonando las cuotas mensuales se deben de informar paso por paso y punto por punto de todas las condiciones y leer todos los documentos antes de firmarlos (tipos de interés, cantidad de cuota mensual contratada).
Según dice la nueva normativa las empresas que reunifiquen, refinancien o agrupen deudas tienen que señalar si son dependientes o no de entidades financieras, ya que solo podrán cobrar por su trabajo si son independientes. Las que sean independientes seleccionarán ofertas del mercado que mejor se adapten a la necesidad de cada cliente y harán 3 ofertas vinculantes las cuales el cliente puede optar una vez esté asesorado e informado. Y si dadas las circunstancias el cliente se echara para atrás, tiene el plazo de 14 días para no firmar el contrato.
Los expertos recomiendan a los usuarios ir a empresas de intermediación financiera, donde allí un asesor hará un estudio de cada caso, pueden exigir información la cual se le tiene que detallar y desglosar los gastos y ponerlos por escrito bajo un contrato (gastos de cancelación de la hipoteca actual – gastos de cancelación de los personales actuales – gastos de constitución de la nueva hipoteca “incluidos nuevos gastos de notario, registro, tasación, comisiones de apertura, seguros préstamos” y los honorarios del asesor financiero se detallarían también. Si se da el caso que fueran pequeñas deudas, la empresa y el propio asesor le dice al cliente que vaya a su banco y allí se solucionaría el problema.